
Lo que contaron las que ya lo toman.
Basado en +5.000 reseñas verificadas y estudios clínicos de las 8 formas de magnesio.*
Mejora en la calidad del descanso desde las primeras semanas.*
Menos cansancio a lo largo del día.*
Menos tensión muscular y calambres nocturnos.*
Se sintió más desinflamada al mes 1.*
Lo que sentís día a día 💊
Dormís de corrido — sin despertarte de madrugada
El glicinato le manda la señal al sistema nervioso de que es hora de aflojar. Menos tiempo mirando el techo, menos calambres nocturnos.
Más energía — arrancás el día con algo en el tanque
El malato trabaja donde la célula fabrica energía. Menos bajón de la tarde, más foco durante el día.
Menos hinchazón — la ropa cierra diferente
Un cuerpo relajado deja de retener líquidos. La panza de la tarde empieza a ceder sin cambiar nada más.
Equilibrio sostenido — músculo, corazón y nervios en orden
Las 8 formas trabajan en sinergia. Menos mandíbula apretada, menos tensión acumulada, más calma de base.
8 formas
El cuerpo no usa
una sola forma.
Cada forma entra distinto y actúa en un frente diferente. Por eso son ocho y no una repetida ocho veces.
Glicinato
El del sueño — baja la cabeza cuando te acostás.
Malato
El del cansancio — trabaja donde la célula fabrica energía.
Citrato
El más rápido — el primero que el cuerpo disuelve.
Taurato
El del corazón y los nervios — con taurina todo el día.
Óxido
El que rinde — el más concentrado, el que hace caber todo.
Carbonato
El que aguanta — la última cápsula vale lo mismo que la primera.
Aspartato
El que lo lleva adentro — hace que el mineral llegue a la célula.
Orotato
El que casi nadie pone — el más caro, para el músculo que trabaja.
8 formas, o una sola. La diferencia está adentro del frasco.
Magnesio 8 en 1
genérico
Lo que dicen las que ya lo toman
Dos años sacando cosas. La panza igual. Hasta que empecé esto.
Saqué la harina, después el lácteo, probé de todo. La panza seguía ahí. Empecé con el Magnesio 8 en 1 por los calambres y a las tres semanas me di cuenta de que el pantalón me cerraba sin hacer fuerza. No lo podía creer.
A la tarde no me aguantaba. Ahora llego igual que a la mañana.
Me desabrochaba el botón abajo del escritorio porque a la tarde estaba irreconocible de hinchada. Con el magnesio fue la primera vez que eso cambió. Voy por el segundo frasco y ya no me imagino sin él.
El otro me hinchaba más. Este no me hizo nada raro.
Tomé uno barato de la farmacia y terminaba peor de lo que empezaba. Este lo tomo con la cena y no siento nada raro — solo que duermo mejor, me levanto menos cansada y los calambres de la noche desaparecieron casi del todo.